INETER - Geofísica - Vulcanología - Volcanes - San Cristobal
Volcán San Cristobal

- Ocurrencia de Deslaves (Lahares) en mayo de 2000 -

INSTITUTO NICARAGÜENSE DE ESTUDIOS TERRITORIALES
I N E T E R

Comunicado No.1
Managua, 16 de mayo de 2000

LAHARES EN LAS FALDAS DEL VOLCAN SAN CRISTÓBAL

La noche del día 13 de Mayo del 2000 a partir de las 7:45 p.m., después de fuertes lluvias locales, se produjeron lahares (flujos de derrubios y lodo) en las laderas del volcán San Cristóbal, en las zonas de Rancherias (norte del volcán), Las Banderas (noroeste) y Valle Los Morenos-Pellizco Occidental (sur). Este último cauce se conocen localmente como El Corazón y Los Pozerones.

Los lahares generaron oscilaciones del suelo que fueron detectas sísmicamente. Así se pudo confirmar la hora exacta de la ocurrencia de los lahares con los registros en dos estaciones sísmicas de INETER ubicadas en Las Rojas y Valle Los Morenos, respectivamente.

La ocurrencia de estos lahares, sus dimensiones y sus trayectorias estaban ya pronosticados por los especialistas de INETER. En los meses de marzo y abril se realizó un estudio de los procesos peligrosos a ocurrir en el volcán durante las primeras lluvias movilizando la ceniza que se había estado acumulando durante esta última fase eruptiva del volcán (20 de Noviembre de 1999 - Actual).

Como INETER había alertado, el material de los lahares del 13 de mayo se movió a lo largo de las cárcavas y cauces principales movilizando parte de la ceniza, fragmentos pequeños de escorias y lavas y fragmentos de árboles por una decena de kilómetros.

El lahar de mayor longitud ocurrió en el cauce que pasa por El Valle Los Morenos y Pellizco Occidental, que en la parte alta es conocido localmente como El Corazón y Los Pozerones. Este lahar tuvo un alcance de alrededor de 15 km pasando debajo del puente Los Cabros (carretera León-Chinandega). El espesor promedio del material depositado es de 30 cm y se estimó un volumen total de 275.000 m3. Debido a los volúmenes del material transportado y a las dimensiones (espesor y extensión áreal) presentadas, estos fenómenos se clasifican como pequeños y de larga distancia, pero no son muy peligrosos.

Solamente en la parte norte del Valle Los Morenos - cauce conocido como El Corazón - se detectó arrastre de material grueso, bloques de rocas y árboles, que se depositó dentro del mismo cauce en una zona completamente despoblada. Las sucesivas lluvias del domingo (14 de mayo de 2000) profundizaron posteriormente el cauce en este punto, provocando la erosión del material aluvial ya existente.

Los lahares no produjeron daños ni en la población ni en los cultivos permanentes de la zona, debido a que ocurrieron solamente dentro de los cauces. Resultó efectivo el sistema de alerta organizado por la Defensa Civil en conjunto con los Comités de Emergencia municipales de Chinandega y Chichigalpa.

Los datos pluviométricos disponibles más cercanos provienen del pluviómetro de San Rafael donde se midieron 10 mm (13 de mayo de 2000) y de la estación meteorológica de Chinandega donde se midieron 12.3 mm. Estos datos corresponden a la parte baja del volcán y por lo tanto no se consideran representativos del volumen de lluvia caída. Fue en la parte alta del cráter, donde las precipitaciones han sido muy concentradas y fuertes. La intensidad exacta no se conoce debido a que no hay pluviómetros en la cumbre del volcán.

Al momento actual se considera que el peligro ha disminuido debido a que parte del material acumulado ha sido removido de la cumbre del volcán por estas lluvias. El peligro es alto solo exclusivamente dentro de los cauces y a lo largo de sus orillas.

Recomendaciones:
· Mantener el sistema de vigilancia de Defensa Civil, autoridades locales e INETER.
· Evitar el uso de los cauces durante las lluvias fuertes.
· Mantener vigilancia en los cauces entre Las Rojas y Miramar donde se esperan pequeños flujos.
· Mantener a la población informada sobre las medidas de precaución.


 

INSTITUTO NICARAGÜENSE DE ESTUDIOS TERRITORIALES
I N E T E R

Comunicado # 2
Managua, 19 de mayo de 2000

LAHARES EN LAS FALDAS DEL VOLCAN SAN CRISTÓBAL

La noche del día 17 de Mayo del 2000 después de fuertes lluvias locales, se produjeron otros lahares (flujos de derrubios y lodo) en las laderas del volcán San Cristóbal, en las zonas de Las Banderas (noroeste), Las Rojas, Suiza, Miramar y El Socorro (suroeste). Otros flujos siguieron los cauces secundarios al este de Miramar, que terminan en el cauce principal del El Corazón (Valle Los Morenos-Pellizco Occidental)

También en esta ocasión los lahares generaron oscilaciones del suelo que fueron detectas sísmicamente. Así se pudo confirmar la hora exacta de la ocurrencia de los lahares con los registros en dos estaciones sísmicas de INETER ubicadas en Las Rojas y Valle Los Morenos, respectivamente.

Los lahares se movieron a lo largo de las cárcavas secundarias que surcan la ladera suroeste y sur del volcán, movilizando parte de la ceniza, fragmentos centimétricos de escorias y lavas y pequeños fragmentos de árboles por una distancia de alrededor de 5 kilómetros. El espesor promedio del material depositado es de 30 cm - 35 cm y se estimaron volúmenes entre 25.000 y 200.000 m3. Por lo tanto también estos fenómenos, como los ocurridos el sábado 13 de Mayo, se clasifican como pequeños y de larga distancia.

En la parte norte del Valle Los Morenos - cauce conocido como El Corazón - no se observó arrastre de nuevo material debido a que las lluvias fueron de menor intensidad y por el hecho que gran parte de la ceniza que estaba acumulada ha sido removilizada. En esta zona el peligro inminente de lahares es bajo, aunque no se excluye la posibilidad de nuevo arrastres durante fuerte lluvias cayendo en la cumbre del volcán.

Los lahares produjeron daños solamente en la hacienda Las Rojas, donde se reportó afectacion de las pilas que almacenan aguas, y en las huertas de Miramar. Además, el camino principal que va desde La Bolsa a Las Rojas ha sido obstruido por el material depositado. Eso debido a que el camino cruza varias cárcavas secundarias, por lo tanto impide el natural desague de las mismas. Por eso los lahares se movieran a lo largo del camino y no en los cauces naturales.

Los datos pluviométricos disponibles más cercanos provienen del pluviómetro de San Rafael donde se midieron 49 mm (17 de mayo de 2000).

El peligro ha disminuido en esta zona debido a que parte del material acumulado ha sido removido de la cumbre del volcán, por las lluvias. Se esperan otros flujos siempre a lo largo de las mismas cárcavas y cauces, pero de dimensiones mas pequeñas. No se esperan eventos más grandes ni catastróficos.

El peligro queda alto solo dentro de los cauces y a lo largo de sus orillas.

Recomendaciones:
· Mantener vigilancia en los mismos cauces afectados donde se pueden dar otros flujos de las mismas dimensiones. En particular se recomienda vigilar el cauce que baja en la cercanía del hacienda San Rafael.
· Mantener el sistema de vigilancia de Defensa Civil, autoridades locales e INETER.
· Durante las próximas fuertes lluvias, evitar acercarse a las zonas afectadas y evitar el uso de los cauces.
· Mantener a la población informada sobre las medidas de precaución.



INSTITUTO NICARAGUENSE DE ESTUDIOS TERRITORIALES
INETER

Comunicado # 3
20 de Mayo del 2000

LAHARES EN LAS FALDAS DEL VOLCAN SAN CRISTÓBAL


El día 19 de Mayo del año en curso ocurrieron varios lahares que bajaron de las partes altas del volcán San Cristóbal en dirección a Rancherías, Las Joyas, Las Rojas, Santa Ursula, El Corazón y Valle Los Morenos.

Se hicieron observaciones in situ por personal de INETER lo cual complementa los registros telemétricos de las estaciones sísmicas localizadas en las faldas del volcán que muestran las oscilaciones del suelo generadas por el paso del material en los cauces.

Los lahares fueron desencadenados por las lluvias fuertes que alcanzaron 57 mm según datos del pluviómetro localizado en San Rafael.

Los daños mayores asociados a estos últimos lahares ocurrieron en las haciendas Las Rojas y Las Banderas; además de obstrucción del camino en el tramo La Suiza - Las Rojas.

Recomendaciones:

- Mantener la alerta por parte de Defensa Civil.
- Vigilar los cauces afectados hasta ahora durante las próximas lluvias.
- Evitar el uso de los cauces para movilizarse y los bordes para establecerse.
- Instruir a la población en cuanto a la toma de precauciones.